A Tokio sobre ruedas

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Quico Tur, tenis paraolímpico

*Quico Tur, tenista profesional

Desde muy pequeño me gusta el deporte. Siempre ha estado presente en mi vida; incluso en los momentos difíciles siempre me ha acompañado y me ha enseñado a afrontar todos los obstáculos que he tenido que superar. No podría vivir sin él y no sería quien soy sin él.

Ahora lo entenderéis: mi nombre es Quico Tur y soy jugador profesional de tenis en silla de ruedas.

En diciembre del año 1998, con 21 años, sufrí un accidente de tráfico que me provocó una lesión medular completa. Las consecuencias: me afectó las extremidades inferiores y debido a esto no puedo caminar y me desplazo en silla de ruedas.

El accidente: un «clic» para poder seguir

Los primeros momentos fueron muy duros. Era activo, muy deportista y cuando supe que no podría caminar… se me cayó el mundo encima.

Pero un día hice un «clic» y decidí enfocar mi vida de una manera más optimista y seguir adelante. Tuve junto a la familia, los amigos, pero si uno no toma la decisión de seguir, nada vale.

Fueron los pilares, pero querer continuar debe ser una decisión personal. Sin estos pilares posiblemente no hubiera hecho el «clic», pero es uno el que lo debe hacer.

A partir de ese momento, todo, absolutamente todo, cambió en mi vida, con altos y bajos, pero avanzando. Pasé tres meses en el Hospital Vall d’Hebrón y después tres meses más en el Instituto Guttmann.

Allí realicé mi rehabilitación, aprendí a ser autosuficiente… Pero también había actividades deportivas adaptadas, entre las que estaba el tenis.

Llega la gran oportunidad

Y cuando terminó el período de rehabilitación, se me abrió una puerta: el profesor de tenis me propuso continuar jugando como federado. Tuve la oportunidad de escoger un nuevo camino y el deporte fue clave.

Así, después de estar seis meses hospitalizado, continué las clases de tenis en la escuela adaptada de la Federación Catalana y hasta hoy, 21 años después.

Durante este tiempo han pasado muchas cosas buenas y alguna mala. He participado en cuatro ediciones de los Juegos Olímpicos (Atenas, Pekín, Londres y Río) y recientemente he recibido el comunicado oficial diciendo ¡¡¡que estoy clasificado por Tokio!!! ¡¡¡Cinco juegos paralímpicos!!!

Muchas alegrías y algunos momentos muy duros

Parece un sueño. He ganado cinco Campeonatos de España, cinco Masters Nacionales, fui durante nueve años seguidos número 1 de España, he participado en más de 14 Copas del Mundo con la Selección Española, mi mejor ranking del mundo fue el 19º, actualmente , estoy 41º del mundo

Pero no siempre ha sido un camino fácil. He sufrido lesiones, lesiones muy duras que me han apartado del deporte muchos meses. Concretamente hay dos que me obligaron a pasar por el quirófano y me alejaron cada una de ellas un año de las pistas. También he sufrido dos intervenciones más que me apartaron meses de la competición.

El cómo es más importante que el qué

Pero, dejadme subrayarlo, lo más importante de toda esta trayectoria no son los títulos o los éxitos conseguidos, sino cómo se han conseguido.
Los he conseguido a través de todos los valores que me da el deporte: aprender a respetar al adversario, saber perder, esforzarse para mejorar… unos valores que, a veces, la vida no te da la oportunidad de conocer pero el deporte sí.

Interioricé estos valores en Brafa, en las dos etapas en las que estuve: de los 8 a los 12 años y de los 16 a los 20 años. Brafa impulsaba la educación de los alumnos con los valores del deporte (compañerismo, esfuerzo, respeto, amistad, superación …) y formó parte de mí como persona y deportista

La silla de ruedas en su sitio

La estancia en Brafa fue muy importante para mí. No sólo porque me divertía y me lo pasaba bien con los compañeros, sino que al mismo tiempo crecía rodeado de estos valores, que me han ayudado a no tener la silla de ruedas en la cabeza sino en el trasero (donde debe estar)…

Es cierto que los sueños de un chico de 21 años eran muy diferentes a la realidad que luego he vivido, pero después del accidente y gracias al deporte, y a pesar de los momentos difíciles que todo el mundo pasa en la vida, he disfrutado de muchas oportunidades que quizás no habrían llegado nunca.

Y ya que estamos, puestos a soñar, ¿por qué no pensar en París 2024?


*Quico Tur es tenista profesional, ganador de numerosos títulos y antiguo alumno de Brafa.