“La adicción transforma nuestro cerebro”

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Muy vinculada al deporte, la psicóloga Lara Jiménez ofrece una visión de las adicciones desde otra perspectiva: de qué modo afectan a nuestro sistema nervioso. Y explica que la solución para los que han caído enla adicción provoca deshacer los cambios que se han realizado con apoyo médico.

“Un comportamiento de riesgo que se mantiene a pesar de sus consecuencias negativas y que lo hace de una forma compulsiva”, así define adicción la psicóloga deportiva y sanitaria Lara Jiménez.

La doctora Jiménez no tiene dudas. ¿Las apuestas deportivas provocan adicción? “Claro”, responde inmediatamente. Y se explica: el acto de apostar “activa el circuito de recompensa”. En otros términos, explica que “apostar, ganar un premio, produce una situación muy placentera” que produce una reacción y un cambio en el modo de funcionar del cerebro.

“Cada vez que tenemos una recompensa –en este caso, la apuesta–, se activa el circuito del placer, y se produce una liberación de dopamina”, sustancia que provoca una sensación de bienestar… pasajero y que puede ‘atrapar’ a quienes no saben decir ‘hasta aquí’. 

A medida que activamos este mecanismo, vamos modificando determinadas estructuras nerviosas de modo que, cuando no lo hacemos, “se produce un descenso de los niveles de dopamina, que se traduce en un estado de ánimo disfórico: bajones, irritabilidad, malestar, sensación de que falta algo…” Es el llamado síndrome de abstinencia, que lleva al adicto a consumir de nuevo o, en este caso, a apostar de nuevo para generar la dopamina y sentir de nuevo ese placer.

La “superstición de las palomas” de Skinner y las apuestas

Las palomas de Skinner sirven a la doctora Jiménez para ilustrar el comportamiento del proceso de adicción a las apuestas. “Colocaba a las palomas en una caja y para obtener comida debían pulsar un botón”. Las palomas aprendieron y comían. En el siguiente experimento el psicólogo cambió las reglas: apretar el botón no significaba obtener comida: el premio –la tasa de refuerzo– pasó a ser aleatorio.

Lo llamativo del resultado del experimento fue que las palomas, al no tener el control para recibir alimento como hasta entonces, desarrollaron conductas supersticiosas, como si les fueran a ayudar a que el sistema les premiara: unas daban vueltas sobre sí mismas, otras golpeaban su cabeza contra la esquina…

Salvando todas las distancias, Lara Jiménez establece un paralelismo: “La comida es el estímulo placentero. En el caso de las apuestas, es el premio obtenido”. Y continúa: “En las apuestas, la tasa de refuerzo es aleatoria y a medida que se desarrolla la adicción, también se desarrollan comportamientos supersticiosos: apagar las luces de la sala para ver el partido, porque eso me ayudará a ganar, ver el fútbol en dos televisores, etc.”

Los efectos demuestran que no es un juego

Una vez atrapada por la adicción, la persona sufre graves efectos que afectan su día a día. “La adicción modifica ciertas estructuras cerebrales –señala Lara Jiménez–, especialmente las relacionadas con la corteza prefrontal”. ¿Y qué significa eso a efectos prácticos? La doctora Jiménez indica que esa área se relaciona con las denominadas funciones ejecutivas y, en concreto, con tres aspectos principales: la memoria de trabajo, todo lo que es toma de decisiones y todo lo que asociado al control de impulsos.

En definitiva, la adicción afecta de lleno a la persona y su comportamiento: mayor impulsividad, agresividad, inestabilidad emocional, irritabilidad, menor capacidad de atención y concentración… 

Las consecuencias prácticas pueden ser devastadoras, entre otras razones porque en ocasiones pierden la capacidad de razonar con normalidad. En el ámbito familiar, académico o laboral. Viven pensando “en esa ilusión de control, piensa que tiene mucho más dominio del que realmente tiene sobre la conducta que está realizando”, apunta la doctora Jiménez.

Tal como explica, “llega un momento en el que dedican sus principales recursos a la adicción hasta el extremo de que se producenincluso impagos de facturas, dejan de atender las responsabilidades primarias y ya, en casos extremos, incluso delitos, robos, estafas…”

Descubrir qué hay en el fondo

El perfil de adicto es “un varón de clase media cada vez más joven”, sostiene la experta. Coincide con otros psicólogos en que la posibilidad de apostar online ha acercado el juego y, por tanto, la posibilidad de la adicción, a los más jóvenes, por la facilidad de acceso a la tecnología. 

La doctora Jiménez señala que la terapia psicológica es totalmente necesario para salir de la adicción, con apoyo de un profesional de la psiquiatría si es necesario. E incide en un aspecto: “Es importante en estos casos entender el porqué ha empezado, por qué el placer que produce la conducta adictiva calma el estrés emocional que está produciendo alguna otra situación”.