Juegos Olímpicos de Invierno: dejemos que el deporte sea deporte

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El 4 de febrero se inaugurará la XXIV edición de los Juegos Olímpicos de Invierno, con sede en Pekín. La capital de China se convertirá en la única ciudad que ha organizado los juegos de verano, en 2008, y los de invierno.

La pandemia y el boicot diplómático marcarán desgraciadamente esta edición de los juegos. Como ya sucedió con los juegos de Tokio 2020, que se aplazaron al venaro de 2022, Pekín se celebra en la fecha prevista, pero la incertidumbre que provoca la situación de la pandemia en el país y en el entorno de los juegos.

La interferencia de la política internacional en el deporte

Países como Estados Unidos, Gran Bretaña o Canadá han renunciado a enviar delegados a Pekín como denuncia a la falta de respeto de los derechos humanos en China. Este boicot diplomático se ha convertido en un nuevo punto de fricción entre potencias mundiales, esta vez a costa de empañar un gran evento del deporte.

Sin embargo, este boicot no afecta a la participación de los deportistas, a diferencia de lo que sucedió en los Juegos de Moscú 1980 (en los que no participaron deportistas de los países que lideraron el boicot) y Los Ángeles 1984 (a los que la Unión Soviética y otros trece países satélites no acudieron como respuesta a lo sucedido en Moscú), en plena Guerra Fría.

Dejemos al deporte ser deporte

Convendría dejar de lado las tensiones políticas y centrase en el evento deportivo como tal. Entre el 4 y el 20 de febrero, competirán deportistas en 15 disciplinas:

  • Patinaje artístico, de velocidad y de velocidad sobre pista corta.
  • Esquí alpino, de fondo, acrobático, combinada nórdica, salto de esquí y snowboard.
  • Bobsleigh
  • Skeleton
  • Biatlón
  • Curling
  • Hockey sobre hielo
  • Luge

En skeleton contamos un campeón –y colaborador de la Tribuna de Sport Magister, Ander Mirambell–, que competirá en sus cuartos juegos olímpicos. Mirambell ha preparado a conciencia su participación en Pekín. El 14 de enero confirmó su clasificación y batió el récord de velocidad del circuito de Saint Moritz, con nada menos que 139,9 km/h. ¡Estaremos muy pendientes de su actuación!

A todos nos gustaría que Pekín 2022 sea una oportunidad para disfrutar del deporte auténtico, limpio y honrado. Ojalá sea así, a pesar de las interferencias de la pandemia y las tensiones políticas. Los deportistas se lo merecen.