BOLETÍN MENSUAL
No 195 Mayo I 2019 - 12/05/2019
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Entrevista, Ona Carbonell

Ona Carbonell ha triunfado en el mundo de la natación sincronizada. Como nos explica en la siguiente entrevista, sus éxitos van ligados directamente a la escuela de valores que ha vivido en su hogar al lado de su familia.

 

¿Cuánto va ligado en el deporte el éxito a la palabra “esfuerzo”?

Para cualquier deportista el esfuerzo va de la mano. Cuando te propones un reto muy grande, cuanto más grandes es el reto, más grandes es el esfuerzo y más sacrificio hay. El deporte es una vida sacrificada, es una vida muy solitaria, una vida dura. Es una vida en la que tienes que ser muy valiente porque tienes que afrontar retos muy difíciles y a veces casi inalcanzables.

De pequeña, ¿fue tu casa una escuela de valores?

Sí, por supuesto. En casa también me formaba, fuera del deporte. Si no me gustaba la crema de verduras, pues la desayunaba, la comía, la cenaba… Hasta que no me la comiera, pues seguía con la crema de verduras. Para mis padres fue muy importante inculcarnos el tema de los estudios. Desde muy pequeña han tenido muy claro que nunca querían que lo dejara. Era igual de importante ser campeona del mundo como culturizarme, estudiar y aprender.

¿Cuál es el principal valor que te han transmitido tus padres?

Que el trabajo y el querer mueven montañas, no tanto las cualidades que uno tenga, sino lo que se esfuerce y lo que dedique para conseguir este reto. He tenido el gran ejemplo en casa. Mis padres han sido muy trabajadores. Lo son los dos.

¿De qué forma te ayudaron en tu carrera como deportista?

Estando conmigo, acompañándome. Yo recuerdo mil momentos en que mis padres han estado allí y que, sin ese abrazo, sin sus palabras, no habría conseguido levantarme. Sobre todo en momentos después de entrenar, llorando, conduciendo, que no podía ver ni la carretera…  y llegar, y mi madre ponerme el hielo en las piernas, darme un abrazo y hacer siempre terapia familiar para que volviera a motivarme y a luchar.

¿Habrías conseguido todos los éxitos que has logrado sin tus padres?

No, en lo absoluto. Mis padres nunca han sido agentes, nunca han sido entrenadores, nunca han sido psicólogos… Y esto creo que es esencial. No tienen la medalla, pero les debo tantísimo, que para mí las medallas son suyas. Sin estos trayectos en coche, sin terapias familiares, sin el hielo en las piernas, sin las millones de cosas que han hecho, mis medallas no estarían aquí.

Perfil

Tras iniciarse en el mundo del deporte con la gimnasia rítmica, Ona Carbonell Ballestero comenzó a practicar natación sincronizada a los diez años. Esta disciplina se le dio inmediatamente muy bien, debido a su gran flexibilidad y a encontrarse, literalmente, como pez en el agua. A pesar de no ser convocada para participar en los Juegos Olímpicos de Pequín, no se rindió y siguió esforzándose, alcanzando su gran éxito cuatro años más tarde, en la Olimpiada de Londres 2012, en la que conquistó una medalla de plata, en dúo, junto a Andrea Fuentes, y una de bronce, en la prueba por equipos. Una de las deportistas españolas más reconocidas y admiradas, Ona ha conquistado, entre Juegos Olímpicos, Campeonatos Europeos y Mundiales, más de 30 medallas.  

 

 
Destacamos

 

Introducción:

 

La Fundación Brafa y La Liga Sports han unido fuerzas para lanzar la campaña Escuela de Valores, en la que se pone un énfasis especial en el papel de los padres cuyos hijos se dedican a la práctica deportiva.

“No han sido representantes ni agentes ni entrenadores”, explica la medallista olímpica, Ona Carbonell, cuando habla sobre el papel que han tenido sus padres en su carrera deportiva. Y es que la labor de los padres, en el deporte de sus hijos, debe ser, como en cualquier otra disciplina de la vida, acompañarlos en el camino, dándoles siempre el apoyo que necesiten.

Lo hemos comentado varias veces, pero volvemos a repetirlo. El deporte es una herramienta excelente para compartir muchas cosas con nuestros hijos, para conocer a sus amigos, para establecer lazos que nos permitan charlar con ellos y saber qué les ocurre. El deporte es una parte esencial de su formación como personas. No desaprovechemos la oportunidad que se nos brinda, buscando y exigiendo unos resultados que no son acordes con nuestro papel de educadores ni ayudarán en la formación de nuestros hijos.

 

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Plan de educación deportiva

Te proponemos estas cinco láminas centradas en los valores de esta quincena correspondientes a las respectivas franjas de edad.

Yo doy las gracias
de 4 a 5 años
Cumplo las normas en el colegio y en casa
de 6 a 7 años
Respeto y ayudo a las personas mayores
de 8 a 9 años
Ayudo sin que me lo pidan
de 10 a 11 años
Confío en mis propias posibilidades
de 12 a 13 años
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La importancia de acompañar a mi hijo en su camino como deportista

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